Dos ofertas de trabajo con brutos distintos pueden dejarte netos mucho más parecidos de lo que imaginas. Introduce las condiciones reales de cada una —salario, pagas, territorio y situación personal— y compara el dinero que de verdad acaba en tu cuenta con la normativa de 2026.
Por qué la oferta con más bruto no siempre gana
Cuando comparas dos ofertas de trabajo, la cifra de bruto anual es lo primero que miras, pero rara vez cuenta toda la historia. Dos salarios brutos distintos pueden dejarte netos sorprendentemente parecidos, y a veces una oferta con menos bruto acaba dándote más dinero en el bolsillo.
Hay tres razones principales:
La progresividad del IRPF. Cada euro adicional de bruto tributa a un tipo más alto. Si una oferta te sube 5.000 € brutos pero te empuja al siguiente tramo, buena parte de esa subida se queda por el camino. En términos netos, la diferencia entre dos ofertas siempre es menor que en bruto.
El territorio. Si una de las ofertas está en Navarra, el cálculo cambia por completo: se aplica el sistema foral, con su propia tabla de retenciones. Lo mismo ocurre con Ceuta y Melilla, donde la cuota de retención se reduce un 60 %.
El número de pagas. No cambia el neto anual, pero sí cómo lo cobras. Una oferta de 30.000 € en 14 pagas y otra de 30.000 € en 12 pagas te dejan lo mismo al año, aunque el ingreso mensual sea muy distinto.
Cuánto de una subida de bruto llega realmente al neto
Es la pregunta clave al comparar. Para un salario medio en España, de cada 100 € brutos adicionales suelen llegarte entre 60 y 70 € netos. El resto se va en Seguridad Social e IRPF adicional.
Ese porcentaje cae según subes de tramo. En salarios altos, una subida bruta puede dejarte poco más de la mitad en neto. Y hay un punto interesante: por encima de la base máxima de cotización, fijada en 5.101,20 € mensuales, dejas de pagar más Seguridad Social, así que a partir de ahí el porcentaje que te llega vuelve a mejorar ligeramente.
Por eso comparar en bruto puede llevarte a decisiones equivocadas: una diferencia de 4.000 € brutos entre dos ofertas puede traducirse en unos 2.500 € netos reales, y eso cambia bastante cómo valoras el resto de condiciones.
Qué mirar además del salario
Esta herramienta compara el dinero, que es lo cuantificable. Pero antes de decidir conviene poner en la balanza cosas que no aparecen en la nómina y que tienen valor económico real:
Retribución flexible y en especie. Seguro médico, tickets restaurante, guardería o formación tienen un tratamiento fiscal distinto y pueden valer varios cientos de euros al año que no se ven en el bruto.
Variable y bonus. Comprueba si es garantizado o depende de objetivos. Un bruto fijo menor con variable incierto no es comparable a un fijo mayor. Además, si el bonus está previsto, se suma a la previsión anual y sube tu tipo de retención durante todo el año.
Teletrabajo y desplazamiento. Dos horas diarias de coche tienen un coste en dinero y en tiempo que rara vez se compensa con mil euros más de bruto.
Tipo de contrato. Un contrato temporal cotiza algo más por desempleo (1,60 % frente al 1,55 % del indefinido), pero sobre todo implica una estabilidad distinta.
Cómo usar bien este comparador
Introduce cada oferta en su columna con sus condiciones reales, no con las de la otra. Ese es el error más común: rellenar el territorio o las pagas de una y dejar la otra por defecto. Si una oferta es en Navarra con 14 pagas y la otra en régimen común con 12, tienes que reflejarlo tal cual.
El resumen de condiciones que aparece sobre el resultado te muestra en todo momento con qué datos se ha calculado cada oferta, para que puedas comprobar de un vistazo que no has mezclado nada.
Ambas ofertas pasan por el mismo motor de cálculo, así que la comparación relativa entre ellas es fiable aunque cada cifra absoluta sea una retención estimada. Si quieres entender cómo se construye ese cálculo, lo tienes desarrollado en la calculadora de bruto a neto.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor una oferta con 12 o con 14 pagas?
A igualdad de bruto anual, el neto total es idéntico. Con 12 pagas cobras lo mismo todos los meses; con 14 cobras menos cada mes pero recibes dos pagas extra. Es una cuestión de preferencia personal en la gestión de tu dinero, no de cuánto ganas.
Una oferta es en Navarra y otra no, ¿puedo compararlas?
Sí. Selecciona el territorio correcto en cada columna y cada oferta se calculará con su normativa: Navarra con su tabla foral y la otra con el régimen común. El comparador muestra la diferencia neta real entre ambas.
¿Cuánto más neto necesito para que compense un cambio?
Depende de tu situación, pero como referencia: una diferencia neta inferior al 5 % rara vez compensa por sí sola los costes de cambiar de empresa. Mira siempre la diferencia en neto anual, no en bruto, que es la que refleja el dinero real.
¿Puedo comparar una oferta con mi sueldo actual?
Sí, es uno de los usos más habituales. Pon tu sueldo actual en la oferta A con tus condiciones reales y la oferta nueva en la B. Si lo que quieres es valorar una subida en tu empresa actual, la calculadora de subida salarial te da el desglose de cuánto llega al neto.